Campaña de maíz 2025-26: qué pasa con la chicharrita en la región de Frías
La campaña de maíz en la región de Frías se desarrolla este año bajo un seguimiento especial por la presencia de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), una plaga que siempre estuvo vinculada al cultivo, pero que desde la campaña 2023-24 tomó relevancia a nivel nacional tras provocar pérdidas totales en numerosos lotes del país.
Si bien durante la campaña pasada (2024-25) no se registraron daños de importancia, el antecedente reciente de emergencia generó un fuerte interés en el monitoreo y control preventivo, tanto por parte de productores como de instituciones técnicas.
Un insecto con doble impacto
La chicharrita afecta al maíz de dos maneras: por un lado, produce daño directo al alimentarse de la planta mediante picado y succión; y por otro, provoca un daño indirecto aún más grave, ya que es transmisora de enfermedades que pueden deteriorar seriamente el rendimiento.
Este segundo aspecto es el que encendió las alarmas en los últimos años, especialmente cuando se combinan condiciones ambientales favorables para la plaga.
Monitoreo constante del INTA desde 2020
En el Campo Experimental del INTA Santiago del Estero, el monitoreo de la chicharrita se realiza semanalmente desde el año 2020. Este trabajo permitió identificar con mayor precisión las épocas de aparición y permanencia del insecto, en relación directa con el ambiente.
Según la experiencia acumulada, la plaga responde principalmente a tres condiciones: presencia de maíz, temperaturas cálidas y humedad ambiente.
En ese marco, se observó que:
- En años húmedos, la chicharrita aparece temprano, desde mediados de enero.
- En años secos, suele detectarse recién hacia mediados de marzo.
Qué se observa en la campaña actual
En la campaña 2025-26, desde mediados de enero se empezó a detectar presencia de chicharrita en numerosos lotes de maíz de la provincia, con cultivos en diferentes estados de desarrollo. En algunos casos, incluso, ya se realizaron aplicaciones de agroquímicos como medida preventiva.
Sin embargo, a comienzos de febrero, en la zona de influencia de la Agencia de Extensión Rural (AER) Frías, se llevó adelante una recorrida detallada por lotes de la región. Allí, si bien se confirmó la presencia del insecto, los técnicos señalaron que la situación no sería preocupante, debido a que la población detectada no es alta y además el desarrollo del cultivo se encuentra bastante avanzado, reduciendo la posibilidad de daños significativos.
Seguir estudiando, clave para anticiparse
Desde el ámbito técnico remarcaron que es fundamental continuar con el estudio y seguimiento de este tipo de plagas, no solo para intervenir cuando las condiciones lo exijan, sino también para comprender mejor el comportamiento de los híbridos de maíz disponibles en el mercado.
En ese sentido, uno de los puntos centrales será identificar posibles susceptibilidades genéticas de los materiales comerciales frente a las enfermedades transmitidas por la chicharrita, una información clave para la planificación de futuras campañas.
Por ahora, el panorama en Frías se mantiene bajo control, pero el mensaje hacia el sector es claro: monitoreo constante y decisiones responsables, para evitar repetir el escenario crítico que dejó la campaña 2023-24.