Lluvias intensas y complicaciones en Frías: el clima no acompaña y crece el reclamo
La ciudad de Frías atraviesa semanas marcadas por precipitaciones extraordinarias que generan serios inconvenientes en la vida cotidiana de los vecinos. En el último mes, el registro pluvial alcanzó los 300 milímetros, una cifra muy superior a los 32 mm del mismo período de 2024 y por encima de la media histórica, encendiendo luces de alerta tanto en el ámbito urbano como rural.
El fenómeno no es aislado. Un informe de la Agencia de Extensión Rural del INTA Frías confirma que el cierre de 2025 y el inicio de 2026 presentaron acumulados muy elevados en toda la Región Albigasta, con impacto directo en Frías y localidades vecinas. Solo el 1 de enero cayeron 30 mm, acelerando anegamientos en calles, complicaciones en desagües y dificultades para el tránsito y el acceso a distintos barrios.
Perjuicios para la población
Las lluvias persistentes provocaron calles intransitables, ingreso de agua a viviendas, deterioro del pavimento y demoras en actividades comerciales y escolares. Vecinos advierten que, ante cada evento intenso, se repiten los mismos problemas por insuficiencia de desagües pluviales y falta de obras de infraestructura hídrica que permitan canalizar el excedente.
Datos que explican el escenario
Desde la AER Frías se detalló que durante 2025 se acumularon 720 mm en el pluviómetro de la Agencia, superando los registros de años anteriores (547 mm en 2024; 495 mm en 2023; 452 mm en 2022). El promedio anual de la región oscila entre 500 y 550 mm, lo que grafica la magnitud del exceso actual. Además, represas, diques y ríos de zonas serranas del este catamarqueño se encuentran con abundante agua, aportando humedad extra al sistema.
La necesidad de obras
Si bien la lluvia es clave para la producción, en la ciudad el impacto negativo se profundiza cuando no hay infraestructura adecuada. Vecinos y referentes locales coinciden en que se requieren obras de drenaje, limpieza y ampliación de canales, mantenimiento de desagües y planificación urbana para que las precipitaciones no se conviertan en un trastorno recurrente.
Planificar para prevenir
Desde la AER Frías recomiendan incorporar registros meteorológicos como herramienta de gestión, tanto para el campo como para la planificación territorial, ya que permiten anticipar escenarios de excesos o déficits hídricos y tomar decisiones preventivas.
Mientras el clima no acompaña, Frías vuelve a enfrentar un problema estructural: convivir con lluvias cada vez más intensas sin las obras necesarias para mitigarlas. El desafío inmediato es transformar estos eventos en una oportunidad de planificación y no en una constante fuente de perjuicios para la comunidad.