Del monte a las redes: El Duende Garnica le puso chacarera a los ‘therian’ y desató la polémica en Santiago
Entre la curiosidad, el humor y el debate cultural, una nueva chacarera del popular cantautor santiagueño puso en el centro de la escena a una subcultura que busca reunirse en la provincia: los “therian”, personas que se identifican con animales.
La provincia de Santiago del Estero volvió a ser tendencia por una mezcla explosiva: identidad, redes sociales, tradición popular y una chacarera que no pide permiso. En las últimas horas, empezó a circular con fuerza una convocatoria en grupos de Facebook de La Banda para que los llamados “therian” —personas que se identifican con animales— puedan juntarse a compartir vivencias y expresarse con libertad.
El dato, que todavía no tiene fecha ni lugar confirmado, generó asombro, memes, comentarios filosos y debates encendidos. Pero como si faltara algo para que el tema estalle definitivamente, Hugo Alejandro “Duende” Garnica, una de las voces más reconocidas de la composición santiagueña, decidió ponerle música a la polémica con una chacarera tan desopilante como provocadora.
Y así nació: “Chacarera-Therians”, una letra que combina tonada, picardía, geografía del monte, humor criollo y una catarata de personajes y animales que van saltando de pueblo en pueblo como si fueran parte de un carnaval identitario.
UNA CONVOCATORIA QUE DESPERTÓ TODO TIPO DE REACCIONES
La movida “therian” no es nueva a nivel mundial, pero en Santiago del Estero aparece como un fenómeno casi desconocido. En los grupos bandeños, la idea de “juntarse” disparó reacciones inmediatas: desde el interés genuino hasta la burla, pasando por la preocupación de algunos sectores que lo ven como una “moda importada”.
En ese contexto, la aparición de una chacarera sobre el tema fue como tirar una caja de fósforos sobre el pastizal.

“YO ME PERCIBO COYUYO”: LA CHACARERA QUE SE VOLVIÓ VIRAL
Con su estilo directo y su lenguaje popular, el Duende Garnica armó una letra que recorre Santiago como si fuera un mapa viviente de identidades: Salavina, Brea Pozo, Clodomira, Loreto, Huaico Hondo, Atamisqui, Añatuya, Vilmer, Frías y La Banda aparecen en una seguidilla delirante.
La canción mezcla animales del monte, personajes, guiños a la cultura local y frases que ya empezaron a repetirse como latiguillos en redes.
El estribillo, por ejemplo, ya se volvió un “meme” en sí mismo:
“Chacare-therians del pago / upiti de jana y tunas…”
EL DUENDE GARNICA: POESÍA, IDENTIDAD Y FOLKLORE CON SELLO SANTIAGUEÑO
Detrás del humor y la ironía de esta chacarera viral, hay un nombre con peso propio dentro del cancionero argentino. Hugo Alejandro “Duende” Garnica, nacido el 25 de diciembre de 1962 en Selva, Santiago del Estero, es un reconocido cantautor y poeta folclórico, considerado por muchos como uno de los grandes compositores de la provincia.
Su figura trascendió el ámbito local con una obra emblemática: “El Olvidao”, chacarera que alcanzó difusión nacional al ser popularizada por Mercedes Sosa, y que terminó convirtiéndose en una de las canciones más representativas del folklore contemporáneo.
A lo largo de su trayectoria, Garnica consolidó un estilo propio: letras con fuerte carga social, poética y territorial, atravesadas por la memoria colectiva, el desarraigo y la vida santiagueña en todas sus dimensiones. Entre sus composiciones más reconocidas también se destacan “Aguante bailecito”, “Dueños de la tierra” y “La plañidera”.
Además, ha colaborado con artistas centrales del género como Raly Barrionuevo y Peteco Carabajal, llevando su mirada y su escritura a distintos escenarios del país.
En los últimos años, también se convirtió en uno de los impulsores del “Búnker Sachero”, un espacio cultural itinerante desde donde se promueven nuevas estéticas, cruces generacionales y artistas emergentes, en una apuesta por mantener vivo el folklore, pero sin congelarlo en el pasado.
HUMOR, TRADICIÓN Y UNA PREGUNTA DE FONDO
Más allá del chiste, el impacto de la chacarera abrió un debate real: ¿qué lugar tienen en la provincia las nuevas identidades y subculturas? ¿Cómo conviven con la tradición? ¿Se las puede mirar con respeto sin perder el humor?
Lo cierto es que, fiel a su estilo, el Duende Garnica no bajó línea: eligió el camino de la sátira y la exageración, pero también hizo algo que pocos logran: meter un tema “raro” y urbano dentro del lenguaje folklórico, y encima con geografía santiagueña pura.
EL FOLKLORE COMO ESPEJO DE SU TIEMPO
Si algo demostró esta chacarera, es que el folklore no es solo pasado: también puede ser presente, discusión, espejo social y hasta territorio de choque cultural.
Mientras los “therian” santiagueños buscan un espacio para reunirse y expresarse, la chacarera ya hizo lo suyo: instaló el tema en todos lados, desde el celular del adolescente hasta la mesa familiar.
Porque en Santiago, cuando una cosa entra en chacarera… ya no sale fácil.