Del furor en Río a la picardía en Frías: la tendencia del “video épico en la silla” también se hizo viral en Santiago
Las redes sociales se llenaron este verano 2026 de videos que parecen sacados de una película: una persona sentada en una silla, con toda una ciudad de fondo, mientras un dron se aleja y revela una vista impactante.
La tendencia nació en Río de Janeiro, en la favela Rocinha, y se convirtió en uno de los fenómenos más virales de TikTok e Instagram. Pero como suele pasar con lo que es furor… Argentina no tardó en sumarse. Y en Santiago del Estero, la “adaptación” llegó con humor y creatividad: en la ciudad de Frías ya hicieron su propio video imitando el estilo brasilero, y también empezó a circular fuerte en redes como una verdadera picardía local.
La experiencia que explotó en Brasil
En Río, cientos de turistas hicieron fila para participar del famoso tour por Rocinha, una de las favelas más grandes del país. El paseo comienza con un recorrido en moto por calles estrechas y empinadas, hasta llegar a una terraza ubicada en un punto alto, desde donde se ve gran parte de la ciudad y el mar.
Allí comienza la producción: el visitante se sienta en una silla estratégicamente colocada y el dron graba un video con un alejamiento cinematográfico que genera una toma panorámica espectacular, ideal para redes y, por supuesto, para cosechar likes.
Cuánto cuesta el “video viral”
El valor de la experiencia depende del prestador y del paquete contratado, pero actualmente oscila entre 200 y 330 reales por persona, lo que equivale aproximadamente a $55.000 a $91.000 pesos argentinos.
Frías se sumó con humor: la versión santiagueña
Lo llamativo es que esta tendencia no solo quedó en Brasil. En las últimas horas comenzó a circular un video grabado en Frías que replica la misma idea: la silla, la toma, el alejamiento y el “momento épico”… pero hecho con el sello local.
Como una travesura simpática, la versión friense despertó risas, comentarios y reacciones, confirmando algo que pasa siempre: cuando una moda explota en redes, el interior santiagueño también la reinventa.
Y así, entre dron, paisaje y picardía, Frías se metió —aunque sea por un rato— en la misma tendencia viral que hoy recorre Río de Janeiro.