Emergencia hídrica en el norte santiagueño: operativo integral para asistir a familias afectadas
El norte de Santiago del Estero vuelve a enfrentar una delicada situación por el avance de las aguas. Los desbordes de los ríos Horcones y Urueña, sumados a la creciente del río Salado tras una importante erogación del dique El Tunal en Salta, provocaron anegamientos, aislamiento de parajes y evacuaciones en el departamento Pellegrini.
Frente a este escenario, la Subsecretaría Provincial de Defensa Civil desplegó un operativo de asistencia en conjunto con la Subsecretaría de Desarrollo Social y la Subsecretaría de Promoción Humana. En total, 43 familias de las localidades de Taco Bajada, El Mojón, La Fragua, Jumi Pozo y San Carlos recibieron ayuda directa.

En la zona de El Mojón se asistió a 22 familias de El Mojón, La Fragua y Taco Bajada. Dos familias de Taco Bajada decidieron autoevacuarse hacia El Mojón, mientras que una familia integrada por dos adultos y seis menores fue trasladada al Centro Integrador Comunitario (CIC) de esa localidad.
En tanto, en el área de Nueva Esperanza, 15 familias de Jumi Pozo y San Carlos quedaron aisladas por el agua y fueron asistidas mediante un trabajo coordinado con autoridades municipales y la Policía. La situación también impacta en El Ojito, donde se registran 25 familias anegadas, y en Rodeo Grande, con 7 familias damnificadas.
Como medida preventiva, en El Ojito se resolvió suspender el suministro eléctrico a un grupo de usuarios para evitar accidentes ante la presencia de agua en viviendas y calles.
Paralelamente, equipos de salud del Hospital de Nueva Esperanza y del Hospital de San José del Boquerón activaron un plan estratégico de intervención ante la creciente del río Salado. El operativo sanitario se desarrolló de forma articulada con los comisionados municipales de Santo Domingo, Huachana, San José del Boquerón y Campo Grande; además de la parroquia San José de las Petacas, la Escuela N° 376, la Policía, Defensa Civil y otras instituciones locales.
La intervención permitió brindar cobertura sanitaria integral, con atención médica, control de pacientes, prevención de enfermedades asociadas a la emergencia hídrica y coordinación logística para la asistencia en territorio.
Mientras continúan los monitoreos en las cuencas afectadas, las autoridades provinciales mantienen activos los equipos de respuesta para acompañar a las comunidades hasta que la situación logre estabilizarse.