La Fiscalía de Río de Janeiro pidió que Agostina Páez permanezca en Brasil hasta el juicio oral
La Fiscalía de Río de Janeiro solicitó que la abogada e influencer santiagueña Agostina Páez, imputada por el delito de injuria racial, permanezca en Brasil hasta que se realice el juicio oral por el caso ocurrido en enero pasado en la ciudad de Río de Janeiro.
El pedido fue realizado por el Ministerio Público Fiscal brasileño luego de responder a una extensa presentación de la defensa de la joven, que había sido elevada ante la Justicia mediante un documento de más de 50 páginas. En ese escrito, los abogados solicitaron distintas medidas procesales y cuestionaron el desarrollo de la investigación.
Sin embargo, el organismo acusador rechazó los planteos y pidió al juez de Control y Garantías que desestime todos los pedidos de la defensa y disponga la elevación de la causa a juicio.
Actualmente, Páez continúa retenida en Río de Janeiro y tiene prohibido salir de la ciudad, además de portar una tobillera electrónica mientras avanza el proceso judicial. El delito por el que está imputada contempla en la legislación brasileña penas que van de 2 a 5 años de prisión.
La defensa de la abogada está a cargo de los letrados Jorge Roitman y Sebastián Robles, quienes en su presentación expusieron la versión de la joven santiagueña sobre los hechos ocurridos el 14 de enero en un bar del barrio de Ipanema, además de aportar grabaciones que, según sostienen, muestran la secuencia completa de lo sucedido.
El abogado Sebastián Robles explicó que la postura del Ministerio Público era previsible y señaló que ahora será el juez de Garantías quien deberá analizar las evidencias y los argumentos de ambas partes para definir el futuro procesal de la influencer.
En declaraciones recientes, Robles sostuvo que la situación fue “distorsionada” en la difusión pública del caso y afirmó que la persona que se considera víctima sería quien estaba filmando la escena. Según indicó, los gestos atribuidos a Páez no habrían estado dirigidos hacia esa persona.
“El gesto que se observa en el video estaba dirigido a otra persona, quien en ese momento ni siquiera podía ver a Agostina porque un vehículo pasaba por delante. Esa persona luego se da vuelta, se ríe y continúa conversando. Sin embargo, quien filma es la persona que se siente agraviada y es quien finalmente realiza la denuncia”, argumentó el abogado.
Ahora la decisión final quedará en manos del magistrado interviniente, quien deberá determinar si la causa es elevada a juicio y si la abogada santiagueña continuará en Brasil bajo las mismas condiciones hasta que se realice el proceso judicial.