Temporal golpea con fuerza a Frías y el Gobierno provincial refuerza la asistencia a las familias afectadas
La ciudad de Frías y distintas localidades del interior santiagueño atraviesan horas difíciles a raíz de las intensas precipitaciones registradas en los últimos días, que provocaron anegamientos, daños en viviendas y situaciones de extrema preocupación para numerosas familias.
Ante este panorama, el Gobierno de la Provincia mantiene activo un amplio operativo de asistencia y acompañamiento en territorio, con la participación de equipos de Defensa Civil y distintos organismos provinciales que trabajan de manera coordinada para atender la emergencia.

El despliegue fue dispuesto por el Comité de Emergencia y responde a expresas instrucciones del gobernador Elías Suárez, con acciones que se desarrollan en Capital, La Banda, Monte Quemado y también en la ciudad de Frías, donde la situación generada por el exceso de agua mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad.
El operativo incluye monitoreo permanente de la situación climática, relevamientos en los sectores más comprometidos y asistencia directa a las familias que sufrieron el impacto del temporal. Los equipos continúan recorriendo barrios y zonas vulnerables para evaluar daños y brindar contención a quienes más lo necesitan.
En Frías, el escenario se tornó especialmente complejo por la persistencia de las lluvias y la acumulación de agua, lo que generó preocupación entre los vecinos y obligó a reforzar la presencia de personal técnico y de emergencia en distintos sectores de la ciudad.

La situación no se limita únicamente a esta región. En el norte provincial, los desbordes de ríos agravaron aún más la emergencia y golpearon con fuerza a numerosas comunidades. Las crecidas provocaron evacuaciones, daños en viviendas, caminos cortados y riesgos para la circulación.
Uno de los casos más delicados se registró en la localidad de El Ojito, donde el río Horcones rompió el bordo de defensa y avanzó hacia zonas habitadas, lo que obligó a evacuar preventivamente la Escuela Nº 985 Orlando Solano Ruiz. En Vinal Pozo, departamento Pellegrini, al menos 18 familias resultaron afectadas por el ingreso de agua en sus hogares y tres debieron ser evacuadas.
La situación también impactó en la infraestructura vial. En Villa Nueva, el desborde del río Urueña atravesó la ruta provincial 4, generando riesgo de deterioro en el pavimento por filtraciones de agua. En el paraje San Gregorio, el avance del agua provocó el corte del camino que conecta los departamentos Jiménez y Alberdi, mientras que en Bajo Hondo quedó intransitable la ex ruta provincial 3.
El temporal también dejó daños materiales a causa de los fuertes vientos. En la localidad de El Diablo, un tornado provocó la voladura de techos en cuatro viviendas, aunque afortunadamente no se registraron heridos.
Monte Quemado fue otro de los puntos más castigados por el fenómeno climático. Allí, al menos 15 familias del barrio El Porvenir sufrieron el ingreso de agua en sus casas, mientras que dos grupos familiares debieron ser evacuados y trasladados al Centro Integrador Comunitario (CIC).
A esta situación se suma el impacto en la conectividad regional. Vialidad Nacional informó que la Ruta Nacional 34 permanecía cortada a la altura de Garmendia, en Tucumán, debido a la presencia de agua sobre la calzada.
Frente a este panorama, el Gobierno provincial reafirmó su compromiso de continuar con el acompañamiento directo a las familias afectadas y mantener el operativo de asistencia hasta que las condiciones climáticas permitan recuperar la normalidad.
Mientras tanto, en ciudades como Frías la preocupación sigue latente, ya que el exceso de agua mantiene en vilo a vecinos que esperan que el clima dé una tregua y permita comenzar lentamente el proceso de recuperación tras uno de los temporales más complejos de los últimos tiempos.