Alerta en Santiago del Estero: el Río Dulce desbordó y activan operativos de prevención
Una fuerte crecida del Río Dulce encendió las alarmas en la provincia de Santiago del Estero luego de que el caudal aumentara de manera considerable a raíz del enorme volumen de agua que llega desde la provincia de Tucumán, donde en los últimos días se registraron intensas lluvias en la cuenca alta.
Durante las últimas horas, el río terminó desbordando en sectores de la costanera de la ciudad Capital, lo que obligó a las autoridades a desplegar operativos de prevención, desalojar zonas cercanas al cauce y restringir accesos en algunos sectores para evitar riesgos a la población.


De acuerdo con los reportes oficiales, el incremento del caudal está directamente relacionado con las importantes erogaciones que se realizan desde el Embalse de Río Hondo, que en estos momentos recibe un gran aporte de agua proveniente de la cuenca Salí–Dulce tras las precipitaciones registradas en el norte del país.
En la zona del Parque Aguirre, personal de la Municipalidad de la Capital, efectivos de la Policía de la Provincia y equipos de Defensa Civil trabajan de manera coordinada en el monitoreo permanente del río, especialmente en sectores considerados sensibles.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue el área cercana al puente de la autopista, donde se detectaron filtraciones de agua y un importante avance del caudal sobre sectores bajos.
Las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales y medios locales reflejan con claridad la magnitud del fenómeno: el paso bajo autopista quedó completamente cubierto por el agua, evidenciando la fuerza con la que el Río Dulce atraviesa actualmente la capital santiagueña.
Ante este escenario, las autoridades reiteraron el pedido a la población para que evite acercarse a las zonas ribereñas, respete los vallados de seguridad y se mantenga atenta a los informes oficiales que se difunden de manera permanente.
Mientras tanto, los organismos de emergencia continúan con las tareas de control y vigilancia en distintos puntos del río, con el objetivo de anticipar posibles desbordes y prevenir situaciones de riesgo en barrios cercanos al cauce, en un contexto donde el comportamiento del caudal podría seguir variando en las próximas horas dependiendo de las lluvias en la cuenca alta.