Preocupación y solidaridad en Salavina: familias afectadas por la crecida del río Dulce reciben asistencia permanente
La situación en Villa Salavina y sus parajes atraviesa momentos de profunda preocupación debido al avance del agua tras la crecida del río Dulce, un fenómeno que volvió a golpear con fuerza a numerosas familias del interior santiagueño. Caminos anegados, viviendas afectadas y la incertidumbre que genera cada nueva jornada configuran un escenario complejo que moviliza tanto a las autoridades como a la comunidad.
En este contexto, la Comisión Municipal de Villa Salavina, encabezada por el comisionado Jorge Marino, junto a equipos de Defensa Civil y del Ministerio de Desarrollo Social, mantiene un operativo activo en distintos puntos del territorio para brindar asistencia directa a los damnificados.
Las tareas se desarrollan en zonas como Villa Salavina, Los Cerrillos, Los Mistoles y parajes aledaños, donde el impacto del agua se hace sentir con mayor intensidad. Allí, los equipos trabajan de manera coordinada para garantizar la llegada de ayuda, contención y seguimiento permanente a cada familia afectada.

Uno de los momentos más conmovedores de la jornada se vivió en la localidad de Medellín, en el interior profundo de Santiago del Estero, donde debieron rescatar a una anciana de 81 años que había quedado aislada por el desborde del río Dulce y del río Utis. El operativo, llevado adelante por personal de rescate, logró ponerla a salvo tras varias horas de trabajo en una zona de difícil acceso, evidenciando la gravedad de la situación y el riesgo al que están expuestos los pobladores rurales.
“Estamos acompañando a cada vecino en este difícil momento, con presencia en territorio y respuestas concretas”, señalaron desde la organización del operativo, destacando el compromiso de quienes trabajan sin descanso frente a la emergencia.
Las imágenes que llegan desde la zona reflejan una realidad dura: calles convertidas en ríos, viviendas rodeadas por el agua y familias que deben reorganizar su vida en medio de la incertidumbre. Sin embargo, también muestran el otro lado de la situación: la solidaridad, el esfuerzo conjunto y la decisión de no dejar a nadie solo.
Salavina y todo el interior afectado hoy enfrentan una nueva prueba, pero lo hacen con el acompañamiento del Estado y el compromiso de su gente. En medio de la adversidad, la asistencia continúa y la solidaridad se convierte en el sostén fundamental para atravesar este difícil momento.