Frías: picadas ilegales y ruidos molestos, un problema que persiste y preocupa a los vecinos
Las corridas de motos durante la madrugada volvieron a encender la alarma en la ciudad. Reclaman mayor control y presencia de las autoridades.
La ciudad de Frías volvió a ser escenario de una problemática que, lejos de encontrar solución, se repite con frecuencia y genera creciente malestar en la comunidad: las picadas ilegales y los ruidos de motos durante la madrugada.
Según relataron vecinos, la movida comenzó alrededor de las 2 de la mañana del domingo y se extendió hasta cerca de las 5, teniendo como epicentro la Ruta Nacional 157. Durante esas horas, el ruido de los motores y las corridas a alta velocidad se hicieron sentir en distintos sectores de la ciudad, alterando el descanso de muchas familias.
Más allá de las molestias sonoras, la situación encierra un riesgo mayor. Las picadas representan un serio peligro tanto para quienes participan como para terceros, ya que se desarrollan sin ningún tipo de control ni medidas de seguridad, en horarios donde la visibilidad y la reacción pueden verse reducidas.
“Es imposible dormir, pero lo que más preocupa es que en cualquier momento puede ocurrir una tragedia”, expresaron algunos vecinos, quienes aseguran que este tipo de episodios se repite cada fin de semana.
Mientras algunos jóvenes consideran estas prácticas como una forma de entretenimiento, para gran parte de la comunidad se trata de una problemática que afecta la calidad de vida y genera temor constante.
En este contexto, los reclamos apuntan directamente a la necesidad de una mayor presencia policial y controles más estrictos, especialmente en los horarios nocturnos y en los puntos donde estas prácticas son habituales.
La reiteración de estos hechos deja al descubierto una situación que parece no tener solución inmediata y que exige una respuesta concreta de las autoridades para prevenir accidentes y garantizar la tranquilidad de los vecinos de Frías.