Apartaron al juez Sebastián Argibay en la causa por lavado que involucra a Tapia y la cúpula de la AFA
En un giro clave dentro de una de las investigaciones judiciales más sensibles del ámbito deportivo y financiero, la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán resolvió apartar al juez federal de Santiago del Estero, Sebastián Argibay, del expediente en el que se investiga un presunto esquema de lavado de dinero que involucra al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, junto a dirigentes de la cúpula afista y otros particulares.
La decisión fue adoptada en las últimas horas tras hacer lugar a una recusación impulsada por el fiscal federal Pedro Simón, quien días atrás había solicitado la indagatoria y detención de más de una veintena de imputados, además de la inhibición de sus bienes. Dicho planteo debía ser resuelto por Argibay, quien se encontraba de licencia y tenía previsto retomar funciones este miércoles.
El apartamiento del magistrado introduce un nuevo escenario en la causa, no solo desde lo procesal sino también en el plano institucional, dado que la resolución de medidas de alto impacto —como eventuales detenciones— queda ahora en manos de otro juez.
En este contexto, aún resta definir quién asumirá la conducción del expediente. Entre las alternativas que se barajan figuran el juez Guillermo Molinari, el subrogante catamarqueño Guillermo Díaz Martínez, o el titular del juzgado federal de Tucumán, José Díaz Vélez.
Un desplazamiento que abre interrogantes
La decisión de la Cámara no pasó desapercibida y generó distintas interpretaciones en el ámbito judicial. Si bien el apartamiento se enmarca en un procedimiento formal tras la recusación del fiscal, lo cierto es que la medida alimenta conjeturas y especulaciones en torno al momento en que se produce y al peso institucional de los involucrados.
En efecto, la causa se encuentra en una instancia decisiva, con pedidos de detención y medidas patrimoniales de fuerte impacto, lo que eleva la tensión y la expectativa sobre los próximos pasos.
Por ahora, el expediente queda en una etapa de transición, a la espera de que se designe al nuevo magistrado que deberá resolver una situación judicial compleja, atravesada por intereses deportivos, económicos y políticos.
Mientras tanto, el foco permanece puesto en cómo continuará la investigación y si se avanzará con las medidas solicitadas por la fiscalía, en un caso que promete seguir generando repercusiones a nivel nacional.