Nahuel, el estudiante que emocionó en la marcha: “La universidad pública me cambió la vida”
En el marco de la 4° Marcha Federal Universitaria realizada en Santiago del Estero, una historia logró destacarse por encima de miles de voces y pancartas. Se trata de la de Nahuel Flores, un joven estudiante que con un simple cartel escrito a mano logró conmover a toda una comunidad y poner en palabras el valor transformador de la educación pública.
“Somos ocho hermanos, hijo de un peón de campo y de una ama de casa. Gracias a la beca residencia de la UNSE voy a ser ingeniero agrónomo”, decía el mensaje que rápidamente se viralizó en redes sociales y medios de todo el país, convirtiéndose en una de las imágenes más representativas de la movilización.
Nahuel es oriundo de Tres Cerros, un pequeño paraje del departamento Guasayán, donde viven pocas familias y no existe escuela secundaria. Su historia está marcada por el esfuerzo familiar y la búsqueda de oportunidades. Según relató en Radio Universidad, su familia debió trasladarse a la localidad de Lavalle para que él y sus hermanos pudieran continuar sus estudios.
“A mí la universidad me cambió la vida”, expresó con emoción el joven, quien actualmente se encuentra en la etapa final de la carrera de Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional de Santiago del Estero.
Con sencillez, recordó también los desafíos de su infancia. “En mi escuela éramos menos de 20 chicos. Cuando llegué a otra escuela y vi 300 alumnos me asusté tanto que me escapaba”, contó entre risas, reflejando el fuerte contraste entre la educación rural y la urbana.
A pesar de las limitaciones económicas, Nahuel nunca abandonó su objetivo de acceder a la educación superior. “Mi papá contaba que yo de chico decía que quería ser médico, pero para él era algo imposible porque tenía muchos hijos y trabajaba como peón de campo”, relató.
Con el paso del tiempo, encontró su vocación en la agronomía, impulsado por sus raíces y el vínculo con el campo. Hoy, a pocos meses de recibirse, desarrolla una tesis sobre variedades de alfalfa resistentes al estrés salino, una investigación orientada a mejorar la producción en contextos adversos.
En su recorrido, destacó el rol clave de la beca residencia de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, herramienta que le permitió sostener sus estudios. “No teníamos para alquilar. Si no hubiera tenido la beca residencia, no podría haber estudiado”, afirmó.
La historia de Nahuel no solo emocionó, sino que también puso en evidencia el impacto concreto de la universidad pública en la vida de miles de jóvenes del interior profundo, donde estudiar muchas veces implica vencer distancias, carencias y desigualdades.
Su testimonio se convirtió así en un símbolo de la marcha y en una voz que resume, con claridad y honestidad, por qué la educación pública sigue siendo una herramienta fundamental para construir futuro.