Ruta 34: llegan nuevos peajes y crece la expectativa por las obras que necesita Santiago del Estero
La concesión privada del corredor Centro-Norte cambiará el escenario de una de las principales rutas de la provincia. Pinto y Herrera tendrán nuevas estaciones de peaje y se sumarán a Fernández dentro del recorrido santiagueño. Mientras avanza el nuevo esquema, conductores y transportistas esperan que el cobro venga acompañado de reparaciones, mantenimiento y mayor seguridad vial.
La Ruta Nacional 34, una de las arterias más importantes para la producción, el transporte y la comunicación de Santiago del Estero, está ingresando en una nueva etapa. La concesión del corredor a operadores privados y la incorporación de nuevas estaciones de peaje modificarán la manera en que miles de santiagueños utilizan diariamente esta vía.
La expectativa es importante, pero también existen interrogantes.
El cambio llega después de años de reclamos por el estado de distintos sectores de la RN 34, donde los usuarios advierten sobre baches, deformaciones de la calzada, deterioro de banquinas y sectores que obligan a extremar las precauciones, especialmente durante la noche o en jornadas de lluvia.
Ahora, frente al nuevo sistema de concesión, la pregunta que comienza a repetirse en el interior provincial es sencilla: ¿el pago de nuevos peajes finalmente se traducirá en una ruta en mejores condiciones?
Pinto y Herrera tendrán estaciones de peaje
El denominado Tramo Centro-Norte comprende más de 536 kilómetros de la RN 34, desde la provincia de Santa Fe hasta La Banda, Santiago del Estero.
Dentro del nuevo esquema están contemplados nuevos puntos de cobro. En territorio santiagueño, Pinto, departamento Aguirre, y Herrera, departamento Avellaneda, aparecen como puntos clave, que se incorporarán al mapa de peajes del corredor junto con la estación ya existente en Fernández.
El impacto será directo para automovilistas particulares, camioneros, transportistas, productores, colectivos de pasajeros y vecinos de las localidades ubicadas a lo largo de la traza.
La RN 34 no es solamente una vía utilizada para viajes de larga distancia. Para numerosas comunidades del interior constituye prácticamente una avenida regional, utilizada diariamente para trabajar, estudiar, comercializar productos, acceder a servicios de salud o trasladarse entre localidades.
Una ruta clave para la economía santiagueña
Desde el sur provincial hasta La Banda, la RN 34 atraviesa y conecta una extensa región productiva.
Selva, Pinto, Colonia Dora, Herrera, Fernández y La Banda, además de numerosas poblaciones y parajes ubicados en su zona de influencia, dependen en buena medida de este corredor.
Por allí circula diariamente buena parte del transporte relacionado con la producción agrícola y ganadera santiagueña. Camiones cargados con cereales, hacienda, alimentos, combustibles y mercaderías comparten la ruta con colectivos y vehículos particulares.
Por eso, cada deterioro de la infraestructura tiene consecuencias que van más allá de la comodidad del conductor: significa mayores tiempos de viaje, desgaste de vehículos, costos logísticos y riesgos para la circulación.
Los accidentes vuelven inevitable el debate sobre la seguridad
El estado de la RN 34 también debe analizarse desde la seguridad vial.
La provincia ha registrado reiterados siniestros graves y fatales sobre este corredor. Las causas de cada accidente son diferentes y pueden involucrar velocidad, errores humanos, condiciones de los vehículos, factores climáticos y múltiples circunstancias, por lo que no corresponde responsabilizar exclusivamente al estado de la ruta.
Sin embargo, una carretera correctamente mantenida, señalizada y con banquinas en condiciones constituye una herramienta fundamental para reducir riesgos.
Es precisamente allí donde estarán puestas las miradas cuando comience plenamente el nuevo modelo.
Pagar peaje deberá significar recibir un servicio
Para los usuarios santiagueños, la llegada de nuevas cabinas tendrá inevitablemente un costo económico.
La cuestión será determinar cuál será la contraprestación.
Si un trabajador que se desplaza entre localidades, un productor, un transportista o una familia debe pagar para utilizar la RN 34, existe una expectativa concreta: circular por una carretera mantenida y segura.
El nuevo sistema nacional contempla además avanzar hacia modalidades electrónicas de cobro, mediante TelePASE y sistemas que progresivamente reduzcan la utilización de efectivo.
Pero antes que la tecnología de cobro, para Santiago del Estero la prioridad estará puesta sobre el pavimento.
¿Cuándo comenzarán las obras?
Esa será una de las preguntas centrales de los próximos meses.
Habrá que conocer con precisión cuáles serán las primeras intervenciones sobre territorio santiagueño, qué sectores serán considerados prioritarios, qué trabajos se realizarán sobre la calzada y las banquinas, cómo será la señalización y cuáles serán los plazos comprometidos para alcanzar mejores niveles de transitabilidad.
También será necesario seguir de cerca las tarifas, posibles actualizaciones y condiciones para usuarios frecuentes.
El desafío será que el cambio de administración no quede simplemente reducido a nuevas cabinas y nuevas tarifas, sino que pueda observarse concretamente sobre la ruta.
De la incertidumbre a una oportunidad
La concesión abre una etapa de expectativas, pero todavía existen interrogantes que solamente podrán despejarse cuando comiencen a verse los trabajos y sus resultados.
Para Santiago del Estero, la RN 34 tiene un valor estratégico. Une pueblos, moviliza producción, sostiene actividades comerciales y conecta a miles de personas todos los días.
Por eso, Pinto y Herrera tendrán nuevos peajes, pero la verdadera noticia que esperan los santiagueños es otra: que finalmente llegue una mejora sostenida de la Ruta Nacional 34.
Después de años de reclamos, accidentes y dificultades para circular por determinados sectores, comienza una nueva etapa.
La concesión promete cambiar el modelo. Ahora será necesario comprobar si ese cambio también se ve en el asfalto.
Porque para quien recorre la RN 34 todos los días, la ecuación es simple: si habrá que pagar por circular, también deberá existir una ruta acorde al servicio que se cobra.