Alfonso Monti analizó el escenario poselectoral y cuestionó el fin de la participación política
El arquitecto Alfonso Bentivoglio Monti compartió una reflexión crítica tras las elecciones, en la que advirtió sobre el cierre de los espacios partidarios, el debilitamiento del debate público y la continuidad de problemas como la pobreza, las adicciones y la desigualdad.
Luego de las elecciones municipales, el arquitecto Alfonso Bentivoglio Monti realizó un análisis del escenario político y social que comienza a configurarse una vez finalizada la campaña. Bajo el título “Fin de fiesta”, planteó una mirada crítica sobre la forma en que disminuyen la actividad partidaria y la participación ciudadana después de los comicios.
Monti señaló que, tras conocerse los resultados, suelen cerrarse las sedes políticas, desaparecen las acciones proselitistas y la discusión pública deja de ocupar un lugar central en las reuniones sociales. Para describir este cambio recurrió a una conocida frase de Joan Manuel Serrat: “Vuelve el rico a su riqueza y vuelve el pobre a su pobreza”.
“Bueno, ya pasaron las elecciones y los políticos guardan sus ‘energías’ hasta las próximas”, expresó. En ese sentido, consideró que la política no debería limitarse exclusivamente al período electoral, sino sostener su actividad y compromiso con la comunidad durante todo el año.
El dirigente también se refirió a las consecuencias internas que enfrentan los espacios que no alcanzaron la victoria. Desde una posición autocrítica, reconoció que quienes perdieron probablemente sufrirán bajas en sus filas, debido a que muchas personas prefieren acercarse a los sectores ganadores.
“Los que ganaron ahora se sienten y son los dueños de todo. Los que perdimos, aunque sumados seamos más, sufriremos cuantiosas bajas en nuestras filas, porque nadie quiere estar con, o ser del que perdió”, manifestó.
Otro de los principales aportes de Monti estuvo relacionado con la necesidad de mantener activa la participación ciudadana después de las elecciones. Según su análisis, el regreso a la “normalidad” implica que una gran parte de la sociedad vuelve a esperar que otros resuelvan problemas históricos que, con el paso del tiempo, se vuelven más graves y complejos.
En el tramo más duro de su reflexión, enumeró situaciones que considera naturalizadas: la pobreza, el avance de las drogas, la injusticia y la expectativa de soluciones que nunca llegan. También cuestionó a quienes hacen de la política una actividad destinada únicamente a “vender humo, ilusiones y esperanzas”.
El pronunciamiento de Alfonso Monti, fechado el 12 de agosto de 2026, deja como eje central la necesidad de evitar que la participación política finalice junto con las elecciones. Su reflexión invita a sostener el debate, el compromiso ciudadano y el trabajo territorial para afrontar problemas que continúan presentes más allá de cualquier resultado electoral.