Conocer el suelo, una herramienta clave para mejorar la producción en zonas semiáridas
En tiempos donde cada decisión productiva puede marcar la diferencia entre una buena campaña y pérdidas importantes, especialistas remarcan la necesidad de volver a mirar hacia abajo: el suelo. Conocer sus características, limitaciones y potencialidades es considerado hoy un aspecto fundamental para mejorar los rindes y definir qué cultivos pueden adaptarse mejor a cada campo, especialmente en regiones semiáridas como el oeste santiagueño.
La semana pasada, técnicos de la Agencia de Extensión Rural Frías junto a profesionales de INTA Santiago del Estero realizaron una jornada de evaluación en el paraje La Represa, en el establecimiento del productor Guido Frías, con el objetivo de analizar las condiciones del suelo y determinar las mejores estrategias de aprovechamiento productivo.

Durante la actividad se efectuó una calicata y toma de muestras para laboratorio, herramientas técnicas que permiten conocer en profundidad aspectos determinantes para la producción agrícola y ganadera. Entre ellos, la fertilidad del suelo, los niveles de salinidad, la composición en distintas capas, la compactación y la profundidad efectiva que pueden alcanzar las raíces.
Los especialistas señalaron que este tipo de estudios resulta vital para cualquier estrato de productores, ya que brinda información precisa para planificar el manejo del campo, optimizar recursos y evitar prácticas que deterioren el suelo con el paso del tiempo.
Además, destacaron que en zonas con limitaciones hídricas y climáticas, como gran parte del departamento Choya, conocer las condiciones reales del terreno permite seleccionar cultivos más adaptados, definir estrategias de fertilización y hasta proponer cambios en el uso del suelo o en las formas de trabajo.
“El suelo es uno de los recursos más importantes para la producción y muchas veces no se le presta la atención necesaria. Estos estudios permiten no solo mejorar los rindes, sino también cuidar un recurso clave para las futuras generaciones”, remarcaron los técnicos participantes.
La iniciativa también pone en valor el trabajo conjunto entre productores y organismos técnicos, promoviendo una producción más eficiente, sustentable y adaptada a las condiciones de cada región.