El Gobierno avanzó con nuevas concesiones viales y crece la expectativa por rutas clave del norte argentino
El Gobierno nacional adjudicó dos tramos estratégicos de rutas nacionales dentro del nuevo esquema de concesiones privadas impulsado por el Ministerio de Economía, una medida que vuelve a poner en debate el futuro de corredores viales fundamentales para el transporte y la producción del interior del país, entre ellos algunas rutas que conectan al Chaco con Santiago del Estero.
La decisión oficial contempla más de 1.800 kilómetros de corredores nacionales bajo contratos de concesión por 20 años y sin subsidios estatales. Según informó el ministro de Economía, Luis Caputo, el objetivo es que las empresas privadas se hagan cargo del mantenimiento, modernización y ejecución de obras mediante el cobro de peajes.
Uno de los corredores adjudicados fue el denominado Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur, que quedó en manos de un consorcio integrado por las firmas Concret Nor SA, Marcalba SA, Pose SA y Coarco SA. Este sector incluye autopistas y rutas de alto tránsito como la Ezeiza-Cañuelas, Riccheri, Jorge Newbery y las rutas nacionales 3, 205 y 226.

En paralelo, el Tramo Pampa fue adjudicado a Construcciones Electromecánicas del Oeste SA. Este corredor comprende la Ruta Nacional 5 hasta su conexión con la Ruta Nacional 35, atravesando una de las regiones productivas más importantes del país.
Desde el Ejecutivo nacional sostienen que el nuevo esquema apunta a reducir el gasto público y trasladar las inversiones al sector privado, bajo un modelo financiado exclusivamente mediante peajes.
Expectativa por corredores del norte y la Ruta Nacional 89
En el norte argentino, la noticia genera atención por el futuro de otras rutas estratégicas que aún esperan definiciones dentro del esquema de concesiones, entre ellas la Ruta Nacional 89, un corredor clave que une a Chaco con Santiago del Estero y que posee una enorme importancia para el transporte de cargas, la producción agropecuaria y la conectividad regional.
La Ruta 89 atraviesa localidades chaqueñas y santiagueñas de fuerte movimiento comercial y productivo, conectando zonas agrícolas, ganaderas y centros urbanos del interior profundo. En distintos sectores, especialmente en tramos del Chaco hacia Santiago del Estero, los usuarios vienen reclamando desde hace años mejoras estructurales, mantenimiento y obras de seguridad vial.
Hasta el momento, no hubo una confirmación oficial sobre una nueva concesión específica para toda la Ruta Nacional 89 dentro de esta etapa anunciada por el Gobierno. Sin embargo, fuentes vinculadas al sector vial indican que el corredor aparece entre las rutas nacionales consideradas estratégicas dentro de los futuros procesos de licitación y administración privada que impulsa la Nación.
En Santiago del Estero, el tema despierta preocupación y expectativa debido al intenso tránsito pesado que circula diariamente por distintos corredores nacionales vinculados a la producción y al comercio regional. Sectores productivos y transportistas advierten que cualquier esquema de concesión deberá contemplar obras concretas de recuperación y mantenimiento, especialmente en rutas que presentan deterioro y alto desgaste por circulación permanente de camiones.
El Gobierno nacional adelantó además que continúan en evaluación ofertas para otros 2.500 kilómetros adicionales de rutas nacionales, por lo que no se descarta que nuevos corredores del norte argentino puedan ser incluidos en las próximas etapas del programa vial.