Orgullo añatuyense: Betina Cuart y Romina Tonani conquistaron el Cruce Calchaquí
Las atletas integraron las formaciones de Mujeres del Viento que se consagraron campeonas en las categorías Mayores y Máster. La exigente competencia unió Tafí del Valle con Cafayate.
Las deportistas añatuyenses Betina Cuart y Romina Tonani volvieron a dejar el nombre de la ciudad en lo más alto al alcanzar el primer puesto en la décima edición del Cruce Calchaquí, una de las competencias por equipos más exigentes y particulares del calendario regional.
El equipo Mujeres del Viento presentó en esta oportunidad dos formaciones: Betina integró el conjunto de la categoría Mayores, mientras que Romina compitió en Máster. Ambas escuadras consiguieron imponerse y subir a lo más alto del podio, ratificando la notable trayectoria que el grupo construyó a lo largo de los años.
“De las diez ediciones, Mujeres del Viento siempre presentó equipos y hemos salido campeonas ocho veces consecutivas. Las ediciones en las que no ganamos fueron porque directamente no concurrimos”, destacó Betina Cuart.
Un debut especial para Romina Tonani
La participación de Tonani tuvo un significado particular. Tras la lesión de una de las integrantes originales, Betina la invitó a incorporarse al equipo Máster. La propuesta finalmente se concretó y le permitió afrontar por primera vez esta desafiante prueba.
Betina, por su parte, compartió equipo con corredoras más jóvenes en la categoría Mayores. En el Cruce Calchaquí, las divisiones se determinan mediante la sumatoria de las edades de sus integrantes, una modalidad que posibilita distintas combinaciones y aporta una dinámica especial a la competencia.
Un recorrido de enorme exigencia
La carrera, disputada entre Tafí del Valle y Cafayate, presentó importantes dificultades en cada una de sus postas. Las atletas debieron superar ascensos, descensos, terrenos complejos y bruscos cambios de temperatura.
Romina afrontó una de las etapas más duras: la del Infiernillo, caracterizada por el viento, la exigencia del terreno y las cambiantes condiciones climáticas. Betina tuvo a su cargo la tercera posta, cuyo trazado fue predominantemente en descenso, pero con un marcado contraste térmico entre los diferentes sectores.
La prueba demanda mucho más que resistencia física. Al desarrollarse por equipos, cada corredora debe acompañar la salida de la siguiente integrante, asistirla al finalizar su tramo y coordinar los traslados entre los distintos puntos del recorrido.
A ese esfuerzo se suma la logística previa, que incluye el viaje, el alojamiento y la organización de todos los movimientos durante la jornada. Estos aspectos convierten al Cruce Calchaquí en una experiencia muy diferente de las carreras individuales, en la que el compañerismo resulta fundamental.
Añatuya, nuevamente en lo más alto
Después de una jornada cargada de esfuerzo e incertidumbre, llegó la premiación. La sumatoria de los tiempos confirmó el gran desempeño de Mujeres del Viento, que se consagró campeón tanto en Máster como en Mayores.
Para Betina Cuart fue una nueva conquista dentro de una competencia que conoce desde hace varias ediciones. Para Romina Tonani, en cambio, significó un debut inolvidable.
Las dos atletas compartieron la emoción de representar a Añatuya y volvieron a demostrar que el esfuerzo, la preparación y el trabajo en equipo pueden llevarlas hasta lo más alto del podio.