¿Obras para la gestión o para la campaña? Vecinos cuestionan el timing de las inauguraciones en Frías
La decisión del intendente Néstor Humberto Salim de anunciar que julio será el «mes de las inauguraciones» abrió un fuerte debate político en la ciudad, en plena campaña electoral y a pocas semanas de que los frienses concurran a las urnas para elegir a sus autoridades municipales.

La confirmación de la inauguración de las salas velatorias municipales, el Boulevard Belgrano, el estadio cubierto del Polideportivo y otras obras de infraestructura no pasó inadvertida entre numerosos vecinos, quienes sostienen que muchas de estas iniciativas permanecieron durante largos períodos sin habilitarse o avanzaron con lentitud durante la actual gestión.
En distintos barrios de Frías, el comentario se repite con frecuencia: «¿Por qué ahora?». Esa pregunta resume el sentimiento de ciudadanos que aseguran haber esperado durante años respuestas a problemas vinculados con infraestructura, pavimento, espacios públicos y servicios, y que observan con escepticismo la concentración de inauguraciones justamente en el tramo decisivo de la campaña electoral.
Desde ese sector de la comunidad consideran que varias de las obras anunciadas podrían haber sido concluidas y puestas al servicio de los vecinos mucho antes, evitando que permanezcan durante meses -e incluso años- sin ser plenamente aprovechadas por la comunidad.
El debate adquiere una dimensión aún mayor porque Salim busca acceder a un sexto mandato como intendente de Frías, un dato que para muchos ciudadanos reaviva el interrogante sobre la continuidad de un modelo político que lleva más de dos décadas en el municipio.
Quienes expresan críticas sostienen que la ciudad continúa presentando demandas históricas en numerosos barrios, donde reclaman mayor mantenimiento urbano, mejoras en calles, iluminación, desagües y servicios municipales. En ese contexto, interpretan que la intensa agenda de inauguraciones responde más a una estrategia destinada a mostrar gestión en el momento de pedir nuevamente el voto que a una planificación sostenida durante los cuatro años de mandato.
Las salas velatorias municipales representan una obra de indudable importancia social; el Boulevard Belgrano aportará mejoras urbanísticas y el estadio cubierto ampliará la infraestructura deportiva de la ciudad. Sin embargo, para parte de la ciudadanía el eje de la discusión ya no pasa exclusivamente por el valor de esas obras, sino por el momento elegido para habilitarlas.
En el escenario preelectoral, la oportunidad política también forma parte del análisis. La coincidencia entre la sucesión de inauguraciones y la campaña alimenta cuestionamientos de vecinos que consideran que las obras públicas no deberían transformarse en herramientas de promoción electoral, sino llegar a la comunidad apenas se encuentran terminadas.
Mientras el oficialismo presenta estas inauguraciones como la demostración de una gestión activa y comprometida con el desarrollo de Frías, sectores de la sociedad plantean otra lectura: sostienen que el verdadero balance de una administración no se mide únicamente por los actos de corte de cintas en el último mes de gestión, sino por la continuidad de las respuestas brindadas durante todo el mandato.
Con la campaña entrando en su etapa decisiva, serán finalmente los ciudadanos quienes evalúen si estas inauguraciones representan la consolidación de una gestión o si llegan demasiado tarde para modificar una percepción de abandono que, según expresan numerosos vecinos, se fue construyendo a lo largo de los últimos cuatro años.