Renovación en la Federación de Bibliotecas Populares: nueva conducción y agenda de trabajo para fortalecer el rol social y cultural
La Federación Santiagueña de Bibliotecas Populares renovó sus autoridades en el marco de la Asamblea General Ordinaria, cumpliendo con todas las normas legales y estatutarias. Durante el encuentro, los delegados aprobaron la memoria anual, los estados contables y procedieron a la elección de la nueva comisión ejecutiva y la revisora de cuentas.
En un momento cargado de reconocimiento, la presidenta saliente, profesora Lucía Cano de Gómez, representante de la biblioteca Pedro Firmo Únzaga, entregó la conducción de la institución a María Andrea Volmaro, de la biblioteca Jorge W. Ábalos. Volmaro, quien se desempeñó previamente como vicepresidenta, asume ahora la responsabilidad de liderar el organismo que agrupa a las bibliotecas populares de la provincia.
Los asistentes destacaron la extensa y valiosa labor de Cano de Gómez, agradeciendo su dedicación, compromiso y generosidad expresados durante los períodos en los que estuvo al frente de la Federación.
Una gestión con ejes claros de trabajo
La nueva comisión ejecutiva, integrada por representantes designados por cada biblioteca, ya mantuvo dos reuniones iniciales siguiendo el cronograma acordado. En estos encuentros se avanzó en una agenda de trabajo basada en cuatro ejes fundamentales:
- Legal–institucional: fortalecimiento normativo y regularización de bibliotecas con dificultades administrativas.
- Comunicación: estrategias para mejorar la visibilidad de las actividades y el vínculo con la comunidad.
- Capacitación: formación de equipos para mejorar servicios y gestión interna.
- Servicios y relaciones interinstitucionales: articulación con organismos públicos e instituciones sociales.
El objetivo central es promover una participación activa de los miembros y sumar a personas dispuestas a colaborar en el crecimiento de las bibliotecas populares.
Gestiones con el Estado y prioridad en el trabajo territorial
La Federación ya solicitó audiencias con autoridades provinciales y municipales, con el fin de consolidar vínculos y promover convenios que permitan ampliar servicios y desarrollar actividades conjuntas. Desde la nueva conducción destacan que la tarea de las bibliotecas populares es esencial en áreas como la educación, la cultura y la promoción humana, por lo que resulta clave fortalecer las políticas de acompañamiento.
Asimismo, se remarcó la preocupación por la situación de numerosas bibliotecas del interior que afrontan dificultades para funcionar regularmente. En el plano nacional, la Federación santiagueña integra la Confederación que nuclea a estas instituciones históricas —muchas de ellas con más de cien años de vida— y trabaja para que los organismos competentes reconozcan su valor social y cultural.
Con una agenda renovada y desafíos por delante, la Federación de Bibliotecas Populares inicia un nuevo período con el compromiso de sostener y fortalecer el legado de estas instituciones fundamentales para el desarrollo comunitario.